Iris Delgado 4BM (05)
Héctor Santana
Lengua Española IV
11 de Abril, 2013
Vacacionar:
Una nube de problemas para el pez plátano
Para iniciar, vacacionar es la acción que
más nos agrada a nosotros los seres humanos, en la cual nos entretenemos y
compartimos con los familiares y vivimos experiencias un tanto agradables,
vergonzosas y, raras veces desagradables. Ir a la playa, descansar en un buen
hotel, ir al campo a disfrutar del paisaje, viajar a otro país, son algunas de
las ideas y/o planes que se nos pueden ocurrir a la hora en que se nos presenta
este evento. Dicha ocasión nos trae conocimientos beneficiosos, ya sea aprender
de la cultura de otros lugares o conocer a alguien especial que cambie nuestras
vidas para siempre. Pero no sólo vivencias benéficas, también experiencias
incómodas que nos hacen querer no haber ido a tal sitio a pasar una relajante
semana como mínimo. Tales vivencias debemos evitarlas para que, en un futuro no
muy lejano, no cometamos el error que cometió el personaje principal de este
cuento, y a continuación explicarles mi tesis, Vacacionar: una nube de
problemas para el pez plátano.
Por tanto, Seymour Glass, según lo que pude
notar en la lectura, era un hombre trastornado, a quién el desequilibrio mental
lo tenía algo loco, pero, un dato no menos importantes es que, no era motivo
alguno para arrancarse la vida. Enfrentar este tipo de problemas no es algo
fácil, es un proceso complejo que necesita tratamientos que conllevan mucho
tiempo y bastante paciencia. Seymour Glass tenía esposa, Muriel, quién no se
sentía para nada preocupada con la situación de su marido, no ayudaba en nada
al problema que éste enfrentaba. Encarar su enigma solo, no lo alentaba ni le
aportaba solución alguna, y por consiguiente, lo hundía más en una depresión
que causó su muerte, una muerte espantosa. Buscaba del mar para relajarse, y no
sólo para esto, sino que también buscaba tranquilidad, la paz que tal ves no
encontraba en su casa con su suegra y su terquedad de llevarlo a un psiquiatra,
o aquella paz contradictoria a la guerra.
Sin lugar a dudas, todo comenzó en la
guerra, como no lo explica con claridad en el cuento ‘Un día perfecto para el
pez plátano’, sólo se cree que se enfermó en ese sitio, lo del trastorno no
podemos verlo a simple vista, así que iremos por partes explicando para
descifrar la raíz del problema. ¨Le contó todo… Ese asunto de las ventanas. Las
cosas horribles que le dijo a la abuela acerca de sus proyectos sobre la
muerte…¨ (Salinger 14), en esta parte del cuento les cito lo que la madre de
Muriel le contaba a ésta que le había dicho al doctor para poder tratar las
crisis por la que estaba pasando Seymour. Aquellos son algunos de los sucesos
que había cometido este al momento del trastorno y de los cuales la madre de
Muriel pudo deducir que Seymour estaba enfermo y loco. Y no sólo esto, sino que,
al todos darse cuenta de lo que pasaba con el señor Glass, le internaron en el
hospital del ejercito y le dieron de alta en aquel lugar antes de tiempo, dando
paso así al empeoro de la situación del hombre. Sobre cosas como esta debemos
tener siempre cuidado, pues corremos el peligro de caer en una situación incómoda
y de desesperación, ya que, tratar con este tipo de enfermedades es delicado y
requiere de mucha atención.
Eventualmente, la causa por la que se mató
están más que claras; en esta cita ¨Veo que me está mirando los pies… Perdone,
pero casualmente estaba mirando el suelo¨ (Salinger 24), el sujeto entra en una
crisis, que, en pocas palabras, ‘la gota que derramó el vaso’, lo cual lo llevo
a dispararse. Una enfermedad de este grado debe ser tratada lo más rápido
posible, y con mayor razón en el caso de Seymour, que llegó incluso, a
prácticamente, ‘violar’ a la pequeña con la que se encontró en la playa. Me explico,
en la cita ¨Tomó los tobillos de Sybil con ambas manos y empujó hacia delante.
El flotador levantó la proa por encima de la ola. El agua empapó los cabellos
de Sybil pero sus gritos eran de puro placer¨ (Salinger 23) vemos el
procedimiento del hombre para ‘atacar’ por así decir. Otro factor por el cual
se puede identificar la gravedad del caso en el personaje de Seymour, era su despreocupación por lo que le pudieran
haber dicho los padres de la niña al ver que esta presentará reacciones
anormales en su cuerpo, debido a lo que Seymour hizo con ella en la playa. Al
parecer le importaba poco el pensar de los padres de Sybil y de su mujer,
Muriel, así como tampoco le importaría la cara que pudo haber puesto la suegra
de éste, ni si la justicia le cobraría esa mala jugada pero no, no pensó nada
de esto y es que, ¿qué persona en su sano juicio cometería esta falta sin
pensar en las consecuencias?
Para concluir, la única solución a este
problema es la comunicación entre familiares, apoyo mutuo, y claro, por
supuesto, el trato con un especialista en la materia, un psiquiatra, el cual
nos lleve un control de lo que podemos y no hacer. La respuesta a su dilema no
estaba en vacacionar, él no tenía estrés como para ir a la playa a relajar
tensiones, son cosas tontas y sin sentido de parte de su esposa, abogando que
él estaba muy bien. Aunque en muchos casos, el exceso de agotamiento ocasiona
diversidad de enfermedades, el error aquí es el abandono hacia la persona de
éste, sin la menor idea de que esto le pueda afectar mentalmente. La
irresponsabilidad de Muriel conllevo al desastre y a la perdición de Seymour,
un personaje al que su trastorno emocional, ‘esquizofrenia’, que es lo que se
le diagnóstica a las personas con un conjunto de trastornos mentales y crónicos,
afectó en Seymour de tal manera hasta igualarse a la edad de una chiquilla. No
olvidemos que todo esto es sólo producto de la dejadez de una mujer que sólo se
preocupaba por ella y que al momento de desampararlo convirtió la palabra
‘vacaciones’ en, Vacacionar: una nube de problemas para el pez plátano.
Referencia
Bibliográfica
Salinger, J. D.
Nueve cuentos. Estados Unidos: Alianza Editorial, 1948.
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